TE SUEÑO Y NO
TE SUEÑO Y NO.
Atrévete, acompáñame, perdámonos.
Te invito a conocer el mundo onírico
Donde nuestros corazones palpitarán incesantemente
fúnebres y errantes.
Unamos nuestra dualidad, creemos esa sublime concepción
que no mengüe, que no perezca, que convaleciente
el corazón emane ventura porque mucho no te pido.
Me gustaría que, por sobre todas las cosas,
escribiéramos versos juntos, que ésos nos besen las palabras,
nos acaricien el corazón, nos hagan hundirnos
y perdernos el uno en el otro.
Quiero que de la manera más sublime
nos sumerjamos en ese mundo de oníricos recuerdos
y miradas de vigilia.
Aquel mundo dentro de crespones
donde la realidad se superpone con insolencias tajantes,
haciendo aterrizar en nuestros labios la promesa de los versos,
que no es más superflua después del amor.
Semejante de la promesa de los versos, el amor representa nuestra dicha,
porque dichosa quien camina por tus sueños,
quien te sueña sobre espuma, quien te acoge entre sus labios,
quien en oniria se pierde sólo para poder tenerte.
Y si es que abres los ojos, te pierdo,
si elevas tu cuerpo me caigo, si abres los labios, te beso,
pero si abres de telas crispadas tu corazón de nácar,
prometo buscar entre tus insondables apostas que me llaman al sueño,
aquél en el que fui insomnia y con el que me henchí de realidad.
Porque te sueño, te sueño y no…
Perpetual Moon
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